Metro Bilbao perfila su imagen de marca y anima la seriedad de sus túneles.
Nos sorprende ahora el suburbano de nuestra ciudad con un himno que le representará a partir de ahora y que tratará de conformarse como identificador importante y distinctivo de la empresa.
Aprovecharon y entonaron los primeros compases de la canción junto con la inauguración de la estación Ariz, para dar mayor magnitud y magia al estreno.
El metro ya posee su propio coro, integrado por una veintena de empleados de la sociedad pública y el encargado de trabajar y cantar la canción, a la que, sin duda, no le falta el toque bilbaíno.
Otro esfuerzo de imagen de marca, esta vez más próximo, más familiar, más bilbaíno.
http://www.elcorreo.com/videos/vizcaya/actualidad-vizcaya/836074113001-suena-metro-bilbao.html
jueves, 24 de marzo de 2011
jueves, 17 de marzo de 2011
Desayuno con el presidente (Bernays)
Dada la temática de este blog, sería imperdonable no mencionar a uno de los grandes e importantes de las relaciones públicas que entendió perfectamente la ciencia de la manipulación de las masas y la influencia en la opinión pública: Edward Bernays (1891-1995).
Durante su larga vida y su intensa carrera profesional, trabajó para grandes corporaciones y para numerosos presidentes de E.E.U.U, triunfando en la mayor parte de los casos y dejando huella en este mundo de las relaciones públicas.
Y, con el fin de reflejar toda su labor, recordaré a continuación uno de los eventos que organizó que sorprende, extraña, anima y que, sin duda, alcanzó el éxito esperado.
“En 1924, Bernays entra en el mundo del asesoramiento político con un desayuno que sería memorable”.
Edward Bernays es contratado ese año por el presidente en ese momento de Estados Unidos, Calvin Coolidge cuya imagen era la de político distante y frío.
Con el fin de cambiar y suavizar la imagen del presidente, Bernays organiza un desayuno con el presidente, al que acudirían las estrellas de Broadway del momento, tales como Al Jolson, las Dolly Sisters, Raymond Hitchcock, John Drew…
Compartir desayuno con el presidente en la Casa Blanca suponía, no sólo un honor, sino un reto y, por supuesto, la exaltación y euforia de todos los periodistas y medios de comunicación.
El desayuno se desarrolló como Bernays había esperado y los famosos salieron de la Casa Blanca contentos por haber conocido el lado simpático y cálido que todo el mundo creía escondido de Coolidge y cantando la canción que pasó a la historia:
“The race is now begun, and Coolidge is the one,
The one to fill the Presidential chair.
Without a lot of fuss, he did a lot for us,
So let’s reciprocate and keep him there!
Keep Coolidge! Keep Coolidge!
And have no fears for four more years
Keep Coolidge! Keep Coolidge!
For he will right our wrongs.
He’s never asleep, still water runs deep.
So keep Coolidge! Keep Coolidge!
He’s right where he belongs!”
El “Stars breakfast with Coolidge in the White House” fue portada de todos los periódicos del país y logró el impacto en la opinión pública deseado.
jueves, 10 de marzo de 2011
Pepsi VS Coca-Cola -batalla incansable-
Siguen pasando los años... y siguen enfrentándose...Al menos, nos dejan buenos anuncios.
martes, 8 de marzo de 2011
Nombre de marca
Un nombre de marca nuevo debe cumplir tres requisitos fundamentales: estar disponible, diferenciarse del resto y ser recordado con facilidad.
Encontrar un nombre original y que no esté utilizado ya para otra marca supone mucho esfuerzo y trabajo, sin embargo, más duro acaba siendo el precio que hay que pagar por ello.
Actualmente, la elección de un nombre de marca requiere del asesoramiento de especialistas y, si se dispone de dinero suficiente, la contratación de una de las mejores empresas dedicadas a ello.
El precio que suopne encontrar un buen nombre hoy asciende hasta cifras inimaginables.
Por ejemplo, encontrar el nombre para "Zune", la versión de Microsoft de Ipod, le costó a Microsoft alrededor de 200 000 dólares. Y es que, la empresa que lo creó, Lexicon Branding, cobra aproximadamente 150 000 dólares por nombre.
Parece increíble que se pagara tanto sólo por cambiar la primera letra de la palabra...De "tune" a "zune" (al menos la inversión mereció la pena).
El problema está cuando se pagan tales cantidades por nombres que podrían llegar a dañar o incluso a matar una marca o una empresa. Hace años, el fabricante de calzado británico Umbro lanzó un modelo de zapatos y le llamó "Zyclon", sin percatarse de que este nombre era el que tenía el gas venenoso que los nazis utilizaron en Auschwitz y de que si uno introducía el término "zyclon" en Google o en cualquier buscador, al menos siete de los primeros diez resultados contenían las palabras "holocausto" y "nazi". Metedura de pata atroz y realmente desastrosa que obligó a Umbro a enfrentarse a numerosas críticas, discupalrse públicamente y cambiar el nombre de las deportivas.
Lo importante es por tanto que el nombre de la marca sea algo que favorezca a la empresa, y no que se vuelva en su contra y parece que elegir un nombre sin pensar o sin la ayuda de expertos aumenta las posibilidades de que esto último ocurra.
domingo, 6 de marzo de 2011
El auge de la imagen de marca
Las personas que sienten admiración por una marca tienen la necesidad de materializar ese sentimiento y tratan así de poseer algo que la represente o simbolice. Y hay un doble motivo destrás de este anhelo: uno interno pues la gente guarda como un tesoro lo que demuestra su relación con la marca y otro externo, pues siente el deseo de mostrar al resto esa relación.
Así, si las marcas son capaces de crear algo que la gente quiere poseer, probablemente estos objetos penetrarán en sus espacios privados y se convertirán en pertenencias de valor que conservarán toda la vida o que irán renovando con ansias, siendo reflejo de lo que uno es, lo que le gustaría ser o lo que le gustaría aparentar. Este es el poder de la imagen de marca.
Podríamos remontarnos hasta 30 años atrás para explicar el surgimiento de este concepto.
Antes, la principal preocupación de las empresas era fabricar artículos, cosas; la empresa triunfante era aquella que tenía más productos, más "ejemplares" de estos, más empleados...Hasta que en 1980, numerosas fábricas comenzaron a tener problemas, inflación...tenían demasiadas propiedades, trabajadores, demasiadas cosas. El proceso de producción comenzó a verse aquí como un estorbo y no ya como la clave del éxito. Esto llevó al cambio que ha ido evolucionando hasta nuestros días: se dejaron de fabricar cosas para construir marcas.
Y desde entonces, la empresa que menos cosas poseía, la que menor número de empleados tenía y la que producía imágenes más potentes, y no productos, era la que ganaba.
Y hoy esta idea está reforzada y, me atrevería a decir, explotada, gracias al desarrollo de la comunicación, la publicidad, las relaciones públicas y todas sus técnicas y herramientas.
En definitiva, las empresas pueden fabricar productos pero lo que los consumidores compran son marcas.
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